Tras el insultante calor pasado en Chengdu, en nuestra visita a la reserva de osos Panda, creímos que habia psado lo peor hasta que nuestra gran anfitriona nos advierte que esa misma tarde tomábamos rumbo a Chongqing (pronunciado Chongchi) más conocida como La sarten u horno de China. Llegamos por la noche con la intención de embarcar en un crucero no sin antes presenciar la famosa ceremonia del té.