El marco incomparable del Palacio del Louvre intensifica las sensaciones del visitante. La diversidad de género y obras que podemos hallar hacen que la visita sea extensa y agotadora o breve y a velocidad de vértigo. No deja a nadie indiferente, ni a los cultivados en las Bellas Artes ni al turista ávido de recuerdos videofotográficos.

Durante nuestra breve, pero intensa, estancia en la glamurosa ciudad de París no podíamos dejar de ver el majestuoso museo del Louvre. Así que os dejamos con un breve pero intenso recuerdo videográfico.